En esta oportunidad les vamos a hablar de posicionamiento, que no es S.E.O., sino un aspecto que no podemos dejar de considerar a la hora de desarrollar una marca, sentar las bases de la competitividad y tener éxito.

La definición más común de posicionamiento sostiene que es el lugar que ocupa nuestra marca en la mente del consumidor. Si bien es acertada, cabe destacar también que el posicionamiento tiene un factor que no aparece en este concepto y es la competencia. 

Podemos decir entonces que el posicionamiento es la imagen que los consumidores perciben de mi empresa con relación a nuestros competidores. Por lo tanto, entendemos  que el marketing no es una guerra de productos, sino una batalla de percepciones.

Si sostenemos que la esencia del posicionamiento tiene a lugar en el entorno de las percepciones, debemos comprender que es crucial determinar lo que sucede en la mente del consumidor. 

De esta manera sabremos que en este proceso aplican tanto las decisiones internas de la compañía y la manera de comunicarlas al mercado, los atributos comunes de nuestro público objetivo y su percepción de nuestra marca, como así también las acciones de la competencia.

Es importante comprender que cualquier empresa que pretenda posicionar correctamente en el mercado deberá respetar los 7 mandamientos del marketing:

  1. Segmentar del mercado, para identificar los distintos públicos existentes.
  2. Seleccionar el segmento objetivo, para determinar el target de consumidores más atractivos.
  3. Determinar el atributo más atractivo que valora nuestro target y detectar así un nicho donde ofrecer nuestro producto.
  4. Crear y testear conceptos de posicionamiento. Desarrollar sesiones de grupo (focus group) para una mejor selección de las pautas de comunicación con un mayor grado de certeza. 
  5. Desarrollar una estrategia de implementación. Debemos delinear el plan de comunicación que marque la memoria de los consumidores.
  6. Diseñar un plan de evolución hacia el posicionamiento ideal. Ante mercados tan fluctuantes, es necesario determinar un orden de prioridades de los atributos que nos van a permitir adaptarnos con mayor anticipación.
  7. Crear un programa de monitoreo. Como en todo proceso, el circuito tiene que ser controlado y contar con planes de contingencia.

Es una realidad que muchas empresas en épocas de crisis acortan sus presupuestos de marketing. Sin embargo desde VALI sabemos que una clave para ser competitivos es el posicionamiento de nuestra marca. No sólo para su subsistencia, sino para la detección de oportunidades que muchas veces los líderes de las empresas no pueden detectar.
¡Dejanos tu comentario y contanos cómo posicionaste tu marca!